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¿Qué es el Gas Radón y cómo afecta tu casa?

20/Sep/2020 | Contaminación, Medio ambiente, Salud | 0 Comentarios

El principal efecto adverso de su inhalación, y en especial de sus productos de desintegración, es el riesgo de contraer cáncer de pulmón, siendo su segunda causa después del tabaco.

El Gas Radón es un gas noble, incoloro, insípido y sin color, características que hacen que pueda pasar desapercibido a pesar de estar presente.

Su origen proviene de las cadenas naturales de desintegración del uranio, del torio o el actinio. Estos elementos se encuentran de forma natural en la corteza de nuestro planeta. Al final de esta cadena de desintegración aparece el radón, y durante todas las etapas de desintegración, se emiten partículas alfa, beta y radiación gamma. Al tratarse de un gas, éste puede viajar a través de los poros del medio hasta llegar a la superficie, donde podrá diluirse con los gases de la atmósfera y llegar al interior de las casas.

Al penetrar en un espacio cerrado, el Gas Radón acumula hasta conseguir aumentar su concentración a niveles peligrosos. El principal efecto adverso de su inhalación, y en especial de sus productos de desintegración, es el riesgo de contraer cáncer de pulmón, siendo su segunda causa después del tabaco, así lo afirman organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que lo clasifica como un cancerígeno del grupo 1.

Origen del gas radón y factores que favorecen su concentración

La fuente principal del gas radón es el terreno donde se construye la casa, ya que es donde encontramos mayores concentraciones de uranio. Dependiendo de la naturaleza del terreno, podemos encontrar concentraciones de radón más o menos elevadas, siendo los terrenos con masas graníticas o pizarrosas los que contienen mayores rastros de uranio.

La permeabilidad del terreno también es un factor muy importante, ya que los terrenos secos y más fracturados liberan más radón en el ambiente que los que son más compactos y saturados.

Como se trata de un gas más pesado que el aire, unas ocho veces más, la probabilidad de encontrar altas concentraciones de gas radón en alturas altas respecto del terreno, es baja.

El Gas Radón también se encuentra presente en el agua, ya que éste, una vez ha salido de las rocas, se puede diluir en las corrientes subterráneas y transportarse hasta su destino final.

Los factores meteorológicos también contribuyen a que el Gas Radón se concentre en el interior de las casas. Las lluvias saturan el suelo y el Gas Radón busca los puntos más secos donde los poros no están taponados por el agua para salir, estos suelen ser los bajos de las casas, favoreciendo la filtración y acumulación en el interior.

Las situaciones de baja presión también favorecen la liberación de radón debido a la diferencia de presión entre el suelo y el ambiente.

Por último, también lo podemos encontrar en los materiales de construcción, principalmente en el hormigón, cementos o ladrillos, ya que estos contienen radio.

En resumen, podemos decir que todos los edificios contienen concentraciones de radón, habitualmente estas son bajas. Como hemos comentado anteriormente, la naturaleza del terreno donde se ubica la casa es el factor principal, por eso el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha desarrollado un mapa donde se representa el potencial de radón en las diferentes zonas de España.

Por dónde entra el Gas Radón?

Efectos de las radiaciones ionizantes del radón sobre la salud

En los países industrializados, las personas que viven en lugares urbanos suelen pasar el 75% de su tiempo en espacios cerrados, pudiendo llegar hasta el 90% en ciertos casos. Por este motivo, cada vez hay más interés en estudiar los contaminantes ambientales presentes en interiores, en especial de aquellos que pueden tener un efecto negativo sobre la salud de las personas.

En los últimos años, la preocupación por la acumulación de gas radón en el interior de los edificios ha ido en aumento, y cada vez se están aplicando más leyes y medidas para controlarlo.

La peligrosidad del radón se debe a que se trata de un contaminante radiactivo, ya que éste genera partículas que producen ionizaciones. Al respirar e inhalar estas partículas, se depositan en las células del sistema respiratorio produciendo alteraciones en el ADN de las células del tejido pulmonar, y origina un daño que al cabo de un tiempo, puede convertirse en cáncer de pulmón. Además, muchas de las partículas radiactivas que genera el Gas Radón también se adhieren a partículas de aerosol presentes en el aire, las cuales también pueden ser retenidas en el tejido pulmonar, aumentando así la posibilidad de desarrollar un proceso cancerígeno.

Otra vía de contaminación del radón es a través del consumo de aguas con altos contenidos de radón diluido. En este caso, aunque la peligrosidad suele ser menor que si lo inhalamos, todo el cuerpo queda expuesto, ya que el radón pasa del estómago al torrente sanguíneo, viajando así por todo nuestro cuerpo.

Medir la concentración de radón

Al tratarse de un gas reactivo, los métodos para medir su concentración son diferentes del resto, sin embargo, actualmente se dispone de métodos asequibles y muy fiables. Siempre es recomendable hacer una medida constante, es decir, prolongada en el tiempo, ya que así los datos que se obtienen son mucho más fiables.

Los principales sistemas que encontramos para medir el radón son:

– Medición con monitores integrados: se trata de unos detectores que se colocan a la vivienda y pasado un tiempo se analizan los datos obtenidos a un laboratorio.
– Medición con monitores continuos domésticos: se trata de un pequeño aparato, de aproximadamente el tamaño de un móvil, que miden diariamente las concentraciones de radón en el hogar.
– Medición profesional: hay técnicos especializados en la medida de las concentraciones de radón en los hogares.

¿Cómo reducir la concentración de radón dentro de casa?

Existen muchos sistemas y métodos para reducir la concentración de gas radón en el interior de las casas, siendo siempre mucho más fácil de conseguir en obra nueva.

El primer paso es hacer un estudio del suelo y saber en qué zona geográfica está situado el terreno donde se construirá la casa. En función de la zona donde está situada, se deberá tomar unas medidas u otras.

Los principales sistemas para reducir las concentraciones de gas radón en el interior de las casas son:

– Mejorar la ventilación del forjado
– Instalar un sistema de extracción mecánica de radón en el sótano y el forjado
– Sellar los forjados y sótanos para evitar las filtraciones hasta las habitaciones
– Sellar los suelos y paredes
– Una buena ventilación de la vivienda

Si estás en el proceso de construir tu casa o simplemente te lo estás planteando y no sabes como el gas radón te afecta, no dudes en compartir tus dudas con nosotros, bien a través de los comentarios, enviando un email a info @inkub.cat o haciendo una llamada a nuestro equipo de INKUB, ¡estaremos encantados de ayudarle en lo que podamos!

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